El Centro Vasco de Viedma celebró la ancestral Noche de San Juan
Con un gran marco de público, la comunidad se reunió en torno a la hoguera para cumplir con los rituales de purificación, la quema de deseos y la mítica representación del akelarre.
La fría noche de la comarca se encendió con el calor de una de las festividades más antiguas del mundo. Con una convocatoria que superó las expectativas, el Centro Vasco de Viedma llevó adelante la celebración de la Noche de San Juan, una festividad ancestral que combina antiguos rituales paganos de culto al sol con profundas tradiciones cristianas.
El corazón del evento se situó en el centro de la calle, donde se encendió una gran hoguera. Vecinos de todas las edades se acercaron para participar activamente de la quema de deseos, un emotivo ritual donde se invitó a los presentes a escribir en trozos de papel aquellos miedos, hábitos o experiencias negativas que deseaban dejar atrás, arrojándolos al fuego para transmutarlos en energía renovada.
Uno de los momentos más llamativos de la velada fue la representación simbólica de un akelarre (palabra en euskera que hace referencia a una reunión de brujos y brujas). La puesta en escena recreó el misticismo de las leyendas vascas, atrapando la mirada de los asistentes y tendiendo un puente hacia las raíces más profundas de Euskal Herria.
Tras el místico ritual, el ambiente se tornó puramente festivo. Distintos bailes tradicionales vascos ganaron la calle, llenando la noche de música, ritmo y color, en una danza comunitaria que contagió la alegría de los presentes alrededor de las brasas.
La Noche de San Juan en Viedma volvió a demostrar que el fuego sigue teniendo ese poder ancestral: el de reunir a una comunidad entera para quemar lo viejo, celebrar el presente y mirar con esperanza hacia el futuro.
mtobar
Comentarios
Deja tu comentario